viernes

Miniaturas (I)



Cosechadora Massey Ferguson.
Made in England by Lensney.
Año 1966 (aproximadamente)

Aún conservo en mis vitrinas o estanterías aquéllas pequeñas cosas que me siguen hablando de lugares, tiempo y gente que por ley de vida o accidente fortuito, como fue el caso de mi madrina que me regaló esta cosechadora, ya sólo recuerdo a través de sus voces.

4 > > > > Centímetros:

Antígona dijo...

Ahora entiendo lo que decías en mi blog de las mudanzas. Y yo que pensaba que a mí me resultaba difícil deshacerme de cosas, compruebo que tú me ganas con creces :P

Pero es cierto que hay objetos de los que no queremos desprendernos por todos los recuerdos que llevan consigo, por la ventana al pasado que con ellos se abre. Tirarlos es como renunciar a un pedazo de la propia vida.

Un beso

Mcartney dijo...

Bienvenida Antígona.
Tengo pensado ir poniendo periódicamente fotos de todas mis viejas miniaturas, incluso de alguna no tan vieja.
Tengo afición por las cosas pequeñas.

Tesa dijo...

Ufff ¡menudo tesorito! me encanta.
Mi hermano tenía unas cuantas excavadoras y gruas amarillas, de distintos modelos. Todas de hierro con las ruedas de plástico duro. También algunos modelos de coche, clásicos y de la época.
Se las fueron regalando por Reyes y cumpleaños en la década de los 70. No sé si conserva alguna.
Sé que mi madre tiene en un cajón un par de "Madelmans" y otros dos "Geyperman" con los que ha jugado mi hijo a veces en su casa.

Y mi exmarido guarda un tren eléctrico Payá, con máquina de vapor, preciosa, que no funciona y siempre quiso encontrar alguien que pudiera repararla.

Yo les llamo tesoritos, lo son. Están llenos de recuerdos.

rockdelgo dijo...

Yo no debería haber tirado ciertas cosas, pero a veces siento necesidad de hacer limpieza y soltar cachivaches. Y luego mi madre, por otro lado, ha ido regalando o tirando otros recuerdos... vamos que no me queda mucho. De hecho, hay cuentos que he vuelto a comprar ahora. Pero guardo, curiosamente, y hablando de cosas pequeñas, un muñequito de esos que venían incrustados en los bollos de antes, que tenías que chupar para limpiarlo de chocolate (hoy, impensable!!!). Me trae muy buenos recuerdos.
Un abrazo